Datos
¿Qué hacemos cuando una noticia nos sorprende? Se lo preguntamos a 91 personas
Casi tres de cada cuatro personas que respondieron a nuestra encuesta no descartan haber compartido algo falso. Lo que hacen para evitarlo dice mucho.
En octubre de 2026 lanzamos una encuesta sencilla: doce preguntas sobre cómo nos informamos, qué hacemos cuando una noticia nos hace dudar y en qué nos fijamos para fiarnos. Respondieron 91 personas entre el 3 y el 5 de octubre. Estos son los resultados que más nos hicieron pensar.
Antes de nada, un aviso importante: la muestra no es representativa. Tres de cada cuatro participantes tienen entre 18 y 24 años y más de la mitad son estudiantes universitarios, porque la difundimos sobre todo por nuestros propios contactos. Así que estos datos hablan de las personas que respondieron, no de «los españoles» ni de «los jóvenes» en general.
Casi todos hemos podido compartir un bulo
A la pregunta de si alguna vez han compartido una noticia que luego resultó falsa o engañosa, el 33 % dijo que sí y el 40 % contestó «puede ser». Es decir, el 73 % no lo puede descartar.
Lo curioso viene al cruzar ese dato con otro. De las 41 personas que dicen comprobar las noticias a menudo o siempre antes de compartirlas, 26 (el 63 %) reconocen haber compartido algo falso o no lo descartan. No es que mientan: comprobar bien cuesta, y todos creemos hacerlo mejor de lo que lo hacemos.
Cuando dudamos, buscamos en otros medios
La estrategia más repetida, con mucha diferencia, es buscar si otros medios cuentan lo mismo (81 %). Es una buena intuición: se parece a lo que hacen los verificadores profesionales cuando abren otras pestañas para contrastar, lo que los investigadores Wineburg y McGrew llamaron lectura lateral.
Llama la atención lo poco que se recurre a los verificadores: solo el 15 % consulta a Maldita, Newtral o EFE Verifica. Como referencia, en el Digital News Report 2025, que pregunta en 48 países qué haría la gente para comprobar una información dudosa, el 25 % menciona a los verificadores. Son preguntas y muestras distintas, así que la comparación es solo orientativa.
Lo que nos da confianza
Lo que más pesa es que la noticia incluya datos, documentos o imágenes (65 %), que la cuenten varios medios (63 %) y que cite sus fuentes y enlace a ellas (54 %). El 90 % marcó al menos uno de los criterios que Ori comprueba.
Hay dos sorpresas. La primera: que el autor esté identificado solo da confianza al 14 %. La segunda: que te la pase alguien de confianza, apenas al 3 %. Casi nadie dice fiarse de algo solo porque se lo pasa un conocido, aunque bulos como los audios del parking de Bonaire viajaron precisamente así.
Qué hemos aprendido
- Ya hacemos a mano parte de lo que Ori quiere facilitar. Contrastar, buscar documentos, mirar las fuentes. La idea es que eso esté a un clic.
- Hay que hablar más de autoría. Que alguien firme una noticia significa que alguien responde de ella, y eso pesa poco entre quienes respondieron.
- El interés existe, pero no el pago. Al 67 % le interesa una extensión así y el 73 % no pagaría nada por ella. Por eso Ori empieza siendo gratis.
Nota metodológica
Cuestionario anónimo de 12 preguntas en Google Forms, difundido por mensajería y redes sociales del equipo. 91 respuestas recogidas entre el 3 y el 5 de octubre de 2026. El 75 % tiene entre 18 y 24 años y el 58 % es estudiante universitario. En las preguntas de opción múltiple se podía marcar más de una respuesta, por eso los porcentajes suman más de 100. Muestra de conveniencia, no representativa: los resultados son exploratorios.